XXIX Congreso Internacional de la Asociación de Estudios Latinoamericanos
John Coatsworth
Columbia University
Javier Corrales
Amherst College
Nina Gerassi-Navarro
Tufts University
La crisis financiera de 2008 en los Estados Unidos se convirtió rápidamente en una crisis económica mundial. Destruyó empleos, aumentó la pobreza y las enfermedades, exacerbó las tensiones sociales, planteó el escepticismo sobre la eficacia de la gobernabilidad democrática, dio lugar a la experimentación política, complicó los esfuerzos para hacer frente a los problemas mundiales multilateralmente, y alimentó los conflictos civiles e internacionales. Sus desencadenamientos en América Latina han variado de país a país, de una comunidad a otra, incluso de barrio a barrio. En América Latina, la presente crisis recuerda las anteriores, pero hay diferencias en cuanto a los mecanismos de transmisión, el impacto y las respuestas. La dilucidación de los efectos de la crisis, y la variedad de reacciones a la misma, requiere perspectivas de las múltiples áreas de estudio. La recuperación, cuando se realice, será moldeada por la manera en que los ciudadanos, los gobiernos y las organizaciones internacionales comprendan las causas y las consecuencias de la propia crisis.